Anoche me acosté tipo 3 de la mañana, algo raro y nerviosos por el partido de la U, había llegado con el Jorge Sebastián a la casa, compartímos un par de cervezas para celebrar luego de las 00.00 hrs, mi cumpleaños y conversando se nos hizo algo tarde. Algo extraño me pasaba, me había dormido sabiendo que el día de mi cumpleaños no iba a ser como lo había planificado. Un par de horas después, mi mamá me despertó para darme la noticia que se veía venir, el viejo, el Papi, El Sargento Pichulín, El abuelo Rogelio, Don Ruge, Rogelio Soto Araya, mi abuelo paterno, partía a mejor vida ya para descansar luego de dar la pelea durante toda su octogenaria época, había muerto a las 5:15 am. Una pequeña lágrima me corrió cuando leía a mis primos en Facebook, despedirse de quien dio todo por criar a todos, incluyendo a hijos, nietos, bisnietos y tataranietos. Partía atrasado a trabajar, me costó levantarme.
Llegando al trabajo, contestar los saludos en el muro me ayudaba a desconcentrarme aún más de todo lo que hasta esa hora me hacía poner en duda la felicidad de mi cumpleaños y la pena de la pérdida del viejo. Seguía pensando en el partido y los nervios iban creciendo.
Salía temprano de la pega, me lo permitían por todo lo que pasaba, planificaba todo para viajar a Cauquenes. Y seguía aún más nervioso. Estaba pasando de todo.
Durante la tarde, a celebrar mi cumpleaños con el más importante, con mi sangre, el agu, disfrutabamos unos granizados de Durazno y Guinda con unas roscas. No hay ternura más grande que un enano de 5 años, te diga: "Te amo Papá, Feliz cumpleaños"... igual seguía preocupado del partido y la hora, para irme luego a la casa. La idea era ver el partido con pequeño, pero no se pudo.
Llegaba a la casa, algo cansado, ponía la tetéra, preparaba la yerba, arrodillado orando, y esperaba el partido. Mi mamá me acompañaría.
Sólo pedía un gol antes de los primeros 15 minutos, lo dije ayer, y se dió. Grande Varguitas!
A medida que pasaba el partido, los nervios bajaban y la celebración de los goles de Lorenzetti y Vargas (el segundo) eran cada vez más de desahogo.
No fui al estadio, tenía la entrada, pero se la pasé al Andriuk, se lo merecía. Un gran amigo y chuncho de verdad. Durante el año fui dos veces al estadio y la U perdió los dos únicos partidos en todo el año (Con la UC final de ida y Magallanes en Copa Chile). No fuí más al estadio. No quería ir ahora.
Son las 23:33 hrs, está terminando el día, La U está dando la vuelta olímpica, lo siento como uno de los mejores regalos de cumpleaños, espero que llegue pronto el Jorge, la Fabiana y el Mauri. Preparo la salida a Cauquenes y termino de escribir este pequeño texto sobre el día inolvidable. El día que partió mi abuelo, el día que la U se convirtió en un grande del continente, El día en que cumplí 28 años.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada