
Pero era un día del padre como este, no tenía regalo pa mi viejo. El pa`mi ha sido de esos que me ha enseñado sin machacar pero dejándome caer, me he mandado cagás bien buenas, como cuando me convirtieron los instrumentos en sushi (y dale con la wea).
Como no hay nada más pobre que estudiante de media del Darío Salas, pensaba con que le iba a sorprender. Porque ni con buenas notas, ni logros deportivos se impresionaba mucho, estaba acostumbrado(?)
En la mañana de ese día del padre, me acuerdo le pedí $300 pesos a mi mamá. como nunca pedía plata, me pregunta: "¿pa que?"; le dije que era pa hacerle un regalo a mi papá - "¿y tan poco?" - Desde ahí comenzaba a entender que habían cosas que en la vida no tenían valor en dinero.
Mis viejos salieron en el viejo Volkswagen Amazon del 90` que teníamos en esa época y estaba mi chance, tenía que hacerla rápido, porque cuando la inspiración toca la cabeza, es muy escurridiza. Me senté en la cama, guitarra en mano, las manos un poco toscas por el frío y comencé a escribir. El papel siempre eran hojas de oficio que le sacaba de sus resmas que tenía pa los documentos que escribía pal "Huracán" (club de fútbol del barrio). De a poco comenzó a surgir la letra, que sin dejar de fluir, llegaba a la cabeza, y no paraba de escribir... me habré demorado unas tres horas, bastante poco:
Mi héroe desde pequeño,
para muchos tener el suyo es un sueño,
mi rey de la sabiduría,
me muestra el norte y me guía.
Me ofrece un hombro en mi tristeza,
lo logras todo,
sin delirios de grandeza,
vas siempre adelante sin mirar atrás.
Ahí estas tu,
ordenando mi mente,
cuidando que la suerte,
no juegue en contra de mi.
Ahí estas tu,
solucionándome problemas,
matándome las penas,
con el acorde de una canción.
Eres soporte de mis actos,
lo alegras todo si no está exacto.
Los haces todo con el corazón,
si no con tu guitarra y una canción.
Por eso es que aqui yo te escribo,
para darte un abrazo y un beso
que siga vivo,
por siempre en tu cara y tu corazón.
Ahí estas tu,
ordenando mi mente,
cuidando que la suerte,
no juegue en contra de mi.
Ahí estas tu,
solucionándome problemas,
matándome las penas,
con el acorde de una canción.
Hacía frío, igual que ahora, estaba muy nublado y muy nervioso para entregarle a mi papá, esto que había hecho y que nunca pensé hacerlo para él.
Envolví el regalo con su caja en un papel de regalo plateado y con rayas, adentro la letra escrita a mano, y el simple cassete de $300 pesos. Llegaron, se lo entregué, le dí un beso y me fuí a esconder al dormitorio-estudio muy avergonzado.
La casa estaba en silencio, muy en silencio. Mis papas se encerraron en el dormitorio matrimonial y apretando "play" en ese antiguo micro componente, entendía que lo estaban escuchando. con el pasar de la canción, escuché algunos sollozos, mi viejo estaba muy emocionado y apenas terminó me fué a buscar y me dijo: "gracias hijo" con lágrimas en los ojos. Yo sólo le conteste:
"Feliz día papá"
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