Cuando comencé con la idea de poder viajar a la zona, era básicamente por un tema que se atrapaba en lo personal, mis viejos habían quedado en Pelluhue en el momento del Tsunami y quería ir a buscarlos, gracias a la disponibilidad del Pato, mi primo, pudieron salir a Talca y luego mi hermano les pudo ir a sacar del "toque de queda" y los saqueos. Mi punto de detención estaba en mis obligaciones de padre, dado que la marce entraba a trabajar después de un laaargo tiempo y debíamos apoyarnos muy bien en esa tarea. Tema aparte, el agu, aprendía a hacer pipí solito y llegaba su dia de emancipación ante los pampers que lo tenían subyugado a un mamonismo extremo. Era un día feliz.
Luego de una semana, y arreglando la situación de mi chancho, al cuidado de una tía, pude salir de Santiago camino a Cauquenes, ahí podria ver la situación en la cual se encontraba mi familia y la ciudad que daría vida y crianza a mis progenitores.
En Cauquenes:
Llegaba junto a mi amigo de la infancia Erick, aproximadamente al mediodía, a la "temporal" casa familiar casa de los Soto, la Sede comunitaria de la Población Ávila. Derrumbada estaba la casa de mi abuelo, la casa familiar de toda la vida, de adobe, cedió ante un terremoto que no dejó recuerdo en pie, más aún, la casa de mi tio Juan Carlos y a la casa de mi tía Myriam. Muy agradecido estoy de tenerlos a todos vivos y sanos, pero es muy triste pensar que se debe empezar de cero y sin ayuda.
En una pequeña caminata a la radio Red Geminis y al centro de la ciudad, me dejaba en claro, que el horror en este pueblo era más silencioso y menos impactante que un Tsunami, pero tanto o más destructivo para las vidas y la cultura de una ciudad antigua de aproximadamente 250 años.
La Iglesia de San Alfonso, donde mi primo Yeyo, fué el último en casarse, lamentablemente está totalmente destruída, y no tiene forma de recuperación ni restauración. A quien tu le preguntes en Cauquenes, tiene problemas en su casa por lo menos con una que otra grieta. Sinceramente diría que el 80% de la ciudad tiene problemas graves de derrumbes y estructurales, el edificio municipal está destruido, el teatro municipal donde mi viejo hizo de las suyas arriba del escenario en su juventud, quedó en ruinas, una de las farmacias coludidas, totalmente destruida (la justicia tarea pero llega), multi tiendas, casas de adobe TODAS en el suelo. Simplemente un escenario desolador, donde cada cuadra espera la ayuda de alguna retro excavadora para ayudar de alguna forma a terminar de echar abajo lo que derrumbo a medias el terremoto.
La situación está en el colectivo asumida, pero lo que preocupa de URGENCIA es solucionar la situación de familias que aún viven en carpas en la calle o en plazas como la Prat, quienes no tienen una solución habitacional concreta y tristemente no ven una pronta respuesta.
Los colegios y escuelas no tienen para cuando. La escuela N'2, está totalmente agrietada, lo mismo en la inmaculada, el Liceo de niñas y así muchos otros que no saben para cuando comenzarán sus clases.
Más triste todo, cuando entre una gobernadora saliente y un alcalde actual, no son capaces de evitar sus egos y pensar en la gente, antes de su reputación política.
Se necesita ayuda URGENTE Y A LA BREVEDAD.
En Pelluhue,
Cuando entramos, lo hicimos de noche, tipo 11 pm. Todo oscuro, sin agua y sin luz, por el camino viejo, y en una penumbra que me sorprendía del sólo hecho de pensar que estaba viviendo un toque de queda, algo impensado en nuestra generación democrática, y más encima en Pelluhue, donde tocar guitarra en la orilla de la playa hasta que amaneciera, era la única ley existente. Sin duda alguna, era locación perfecta para la más tétrica
película de terror(!)
Ya en la mañana, con nuestra idea de compartir la ayuda que se había dirigido desde Santiago, en Ropa, alimentos, etc. Salimos a reconocer la zona y ver un poco, como había quedado nuestro querido pueblo, sólo nos bastó, bajar al camino desde "El Torreón" hacia Curanipe, para no poder contener las lágrimas y comenzar a imaginarme como se vería el resto del pueblo. La playa completa por toda la costa llena de escombros y lamentablemente, escondidos a nuestra sorprendida vista, algunos cuerpos enterrados en la arena, que un par de días después se dejarían ver. Ya en Tres Peñas, un socabón en medio del camino, daba a entender de que el alcantarillado no aguanto a la cantidad de agua que empujó para llevarse unas frágiles cabañas que estaban a la orilla del camino. Era todo demasiado impactante.
Eso sí, destaco positivamente que los daños estructurales debido al terremoto son casi nulos, son muy escasas las situaciones de casas afectadas por grietas o cosas así. Aquí las mayores pérdidas fueron desencadenadas por el tsunami tanto para las casas, como para las vidas humanas que perdimos.
Destaca negativamente, el descontento del voluntariado universitario, para con la ineficiencia de la Municipalidad, acumulando la ayuda en la escuela, y no distribuyéndola a tiempo. Se entiende que los motivos son plenamente logísticos, la gente piensa que es simplemente "una actitud terca" del burocráticamente llamado Alcalde de Pelluhue.
En Curanipe,
La costanera, sufrió un golpe tremendo, el pueblo al estar rodeado de dos salidas de río, se vio fuertemente afectado y de golpe por la masa de agua, las edificaciones principales de la zona costera como la municipalidad, la posta, el registro civil, los restaurants y las casas de alrededor, simplemente ya no están. Escombros de todo tipo, eran intensamente retirados por parte de los voluntarios y el personal militar y civil a cargo de la situación. El puente que lleva al Sur y que está frente a la salida del camping, estaba abajo, y sólo era posible pasar con mucho cuidado por un puente de madera a un costado, el cual era reparado al ritmo de su uso por los dragoneantes de la Escuela de Ingenieros del Ejercito en Tejas Verdes, Llolleo. Destaca el rápido e importante trabajo que han realizado los voluntarios en la zona.
En Mariscadero,
Simplemente está todo arrasado, para quienes conocen el lugar, el agua mezclada entre el mar y el rio, llego hasta la media luna, formando una laguna en las proximidades, donde a dos semanas del desastre, aún flotan dos casas y cientos de escombros; a la espera de que está se seque, los cuerpos de un indeterminado número de personas a la espera de una digna sepultura. El agua de ese lugar impacta por su fuerte olor y su azabache color.
El estadio y el gimnasio desaparecieron, dos de las torres de iluminación de la cancha no existen. Muchas de las casas, incluso de concreto, sorprenden por haber sido arrancadas de raíz desde sus cimientos, el puente ha sido reparado para su uso y el olor en plena zona del desastre inquieta, más cuando se nos hace presente una improvisada cruz, donde se posan las flores de quienes recuerdan a los caídos. Las olas suenan suave y cabizbajas como asumiendo su vergüenza.
De nuestra ayuda,
El objetivo fué ir averiguando, más en específico, quienes eran las personas con las mayores perdidas, tanto materiales como humanas. Lamentablemente, y como ocurre en muchos casos, gente aprovechándose de la situación y sin tener mayores necesidades, a la orilla de los caminos, "gritaban" por ayuda, acumalando gran cantidad de cosas, sólo con un sentido egoísta. Mucha gente tiene verguenza de pedir y aún habiendo perdido todo, no lo hace, se nos hacia imprescindible, hacer un improvisado catastro de las necesidades, de quienes potencialmente necesitaban ayuda. Gracias a Dios, pudimos asistir en alimentos y vestuario a unas 80 familias de la zona de El Torreón, Las Petacas, Curanipe, Cerro Verde, Pelluhue, entre otras. Incluyendo un hogar de niñas.
Existe un interminable número de trágicas historias y anécdotas dentro de todo lo que suma está tremenda acción de la naturaleza. Testimonios que quedarán guardados en los corazones de quienes vivieron era noche y se traspasaran de generación en generación, hasta que Dios, debida nuevamente darnos muestra de su poder.
2 comentarios:
Hola, me ha interesado mucho tu pagina, por la contingencia y que tienes de primera fuente la informacion acerca de la zona, me interesaria conocer el estado de las caletas que has podido ver, o si ya no estan, cualquier informacion me serviria de ayuda.
Saludos
Roberto Leiva
Hola Roberto,las caletas están destruídas, no se en que esyado se encuentran precisamente ahora y que ayuda han recibido..pero si se que el 98% de los dueños de botes, perdieron sus máquinas.. tanto en pelluhue como en curanipe...
En Pelluhue precisamente, las bodegas de la caleta se dañaron, asi los botes, las redes todas enredadas las estaban tratanddo de salvar, pero la estructura mayor de la caleta, entiendo estaría en condiciones de funcionar.. la grua con la que bajaban los botes tampoco esta y es de gran funcion..
puedes conseguir informacion precisa con el alcalde de mar de la zona o con el sindicato de pescadores...
saludos
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