Recién cumplidos los 9 años, claaaaaaro, venía con toda la onda de haber podido cantar para mucha gente y ya tenía la perso pa hacerlo. El show que dimos con mi papá buscando la mejor puntuación para la candidata a reina del curso, había sido de las mejores y hasta mi mamá me entusiasmaba (en realidad amenazaba) con ponerme un profesor a la altura de los artistas de la Nueva Ola, pero la verdad es que, ir a la Quilín acompañando a mi hermano a jugar por Cobresal, requería más tiempo.
Llegábamos a Pelluhue como tooooodos los veranos J (como no volver a esos tiempos). Era la época cuando dejábamos la pura cagá en la galería de la casa del abuelo, jugando a hacer casas y carpas debajo de las mesas de la galería, con las sábanas, frazadas entre otros materiales de construcción (?) utilizados para la ocasión. La Thala, La Dioney, El Yeyo, EL Pato (cuando cantaba como Luis Miguel) y la Simone, eran nuestros más tradicionales compañeros de juegos. Mientras tanto, mi papá planificaba en su cabeza, los más tétricos (?)planes artísticos, esta vez, el objetivo; "cantar en la semana Pelluhuana", así ser la revelación del verano(???????).
Los ensayos fueron lo peor, bajábamos a la Playa a eso de las 10 de la mañana, para que nadie interrumpiera, y con letra en mano me hacía cantar la canción que sería le elegida para esta ocasión, “Cachito, campeón de Corrientes” de León Gieco, un clásico de los encuentros cuando el Alex y el pillo, que jugaban en Cobresal, venían a Santiago desde El Salvador y pasaban a saludar a la casa.
Los ensayos eran un tediosos, yo sólo quería jugar con los primos y creo que por lo mismo algo raro sentía que me pasaba con esa canción, era bastante extraño, no lograba enganchar. Sinceramente aún no tengo idea que pasó. Aún así, seguimos ocupando la playa del torreón como sala de ensayo y en cada tiempo libre, un rato para seguir tratando con el nuevo tema.
Hasta que Llegaría el momento, en plena plaza de armas de Pelluhue se armaba el show tooooda la semana, donde para la ocasión se instaló una rampla de camión, frente a la oficina de Turismo. Con una banda estable que lideraba el Charly (mi tío), Miguel Angel (Mi otro tío) junto otros dos de los artistas más codiciados (?) de Cauquenes, que eran la base del Grupo “Imagen” (una exitosa banda de los ochenta en la movida artística chuchoquera(?). El Charly me dice, “No, si no hay pa`que ir a ensayar allá con la banda” claro, ya se sabían los temas y yo solamente tenía que subir al escenario cumpliendo las órdenes de mi viejo, diciendo que “Hay que tocar en DO”(?).
El día del show, casi no estaba nervioso, estaba tranquilo, hasta con un poco de exceso de confianza, pero sinceramente no se qué mierda(!) hacia subiéndome a un escenario a uno de los eventos que en la época, era de los más cotizados de la zona. Pero ahí estábamos, esta vez el viejo no actuaba conmigo porque por primera vez tendría a una banda completa detrás para acompañarme en esta. La primera canción sóooooolido, ocupábamos el caballito de batalla(?) “Wind of change” en su versión en español para abrir, los aplausos se dejaban sentir rápidamente, pero me comenzaba a sentir como christell (!). Si pedían “otra” cantaría “Cachito” de León Gieco. En realidad, me plantaba en el escenario esperando las órdenes de los demás, yo lo que hacía era sólo cantar y ni siquiera sabía si lo hacía bien o no.
Cuando se empezó a escuchar un casi normal “otraaa, otraaa” Las instrucciones eran seguir con el acotado repertorio preparado para la ocasión, siguiendo inmediatamente con lo planeado. Cuando llevábamos los primeros acordes y la primera estrofa, simplemente se me olvido la letraaaaaa! No lo podía creer, en verdad igual un poco, la canción nunca me gusto mucho, ahora la valoro en la adultez, pero en ese momento naaaada! la verdad es que nunca me la aprendí, lo que me vine a dar cuenta bastante tarde y mi viejo a convencerse, era que no me gustaba cuando toda la gente sentía un poco de pena de que “al niño se le olvido la letra”. De manera un poco desesperada un hippie que rondaba por la plaza y que se sabía la canción, desesperadamente me trataba de soplar la letra desde el costado del escenario, juró haber tratado de hacer algo pero ya era tarde.
Por una parte fue genial. Yo cacho que mi papá no hallaba donde meterse, yo igual estaba nervioso, pero cuando uno es niño, lo que menos tiene es vergüenza y son cosas como esas las que después contrastas con otras en la vida e infieres que vergüenza se debe tener para robar y mentir. Este es el “Cachito” “El Campeón de corrientes” que en Pelluhue, no le alcanzo ni para llegar a Sub Campeón(?).
Esta canción está incluida en el Disco “IV LP” un disco de estudio, editado el año 1974, que marcaría el despegue total de Gieco como el artista que conocemos ahora, Ésta canción compartía en la lista de temas, con la primera edición del himno (!) “Sólo le pido a Dios”. Ambas canciones, serían re editadas posteriormente en algunos otros discos, ampliando el gran éxito de este disco, el que quebró marco uno de los primeros hitos artísticos de Gieco en su carrera.
